La UE, al igual que muchos otros países y organizaciones internacionales, reconoce la amenaza que supone la resistencia a los antimicrobianos y la está abordando al más alto nivel político, adoptando medidas para hacer frente a este acuciante desafío mundial.
La cooperación internacional es uno de los componentes principales del Plan de Acción contra la Resistencia a los Antimicrobianos de 2017 y de la Recomendación del Consejo de 2023 sobre la resistencia a los antimicrobianos, en los que se esbozan medidas para intensificar la participación de la UE en las iniciativas mundiales contra la resistencia a los antimicrobianos.
Las declaraciones del G7 y del G20 (2024) muestran que el problema exige esfuerzos de gobernanza mundial concertados que sigan el enfoque de «Una sola salud».
La Comisión colabora estrechamente, a nivel mundial, con las organizaciones de la Asociación Cuatripartita y con la Secretaría Conjunta Cuatripartita sobre la Resistencia a los Antimicrobianos:
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) participa en la ejecución del Plan de Acción Mundial sobre la Resistencia a los Antimicrobianos.
- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) desempeña un papel clave a la hora de ayudar a los gobiernos, los productores, los comerciantes y otras partes interesadas a adoptar medidas para reducir al mínimo el uso de antibióticos y evitar el desarrollo de la resistencia a los antimicrobianos. La FAO revisó su Plan de Acción sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (2021-2025). En la 44.ª Conferencia de la FAO, se adoptó la resolución de la Conferencia relativa a abordar la resistencia a los antimicrobianos en los sistemas agroalimentarios.
- La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) contribuye a la prevención de la resistencia a los antimicrobianos en todo el mundo a través de varias acciones:
- la promoción de un uso responsable y prudente de los agentes antimicrobianos en la medicina veterinaria a fin de preservar su eficacia terapéutica tanto para los animales como para los seres humanos;
- un mejor conocimiento y control de las cantidades de antimicrobianos utilizadas en la cría de animales.
- El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) trabaja para proporcionar pruebas con base científica a fin de fundamentar las estrategias sobre resistencia a los antimicrobianos y garantizar que las dimensiones medioambientales se reflejen adecuadamente en la respuesta a la resistencia a los antimicrobianos en el marco del concepto de «Una sola salud». En diciembre de 2025, en la séptima sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (UNEA), se adoptó una resolución relativa a las dimensiones medioambientales de la resistencia a los antimicrobianos.
La Comisión Europea apoya la Plataforma de asociación entre múltiples partes interesadas sobre la resistencia a los antimicrobianos y participa activamente en ella para establecer una visión común a escala mundial y lograr un mayor consenso sobre la resistencia a los antimicrobianos.
En septiembre de 2024, en la segunda reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) sobre la resistencia a los antimicrobianos, se reforzaron los compromisos mundiales para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos mediante una nueva declaración política, respaldada por los países miembros de las Naciones Unidas y los Estados miembros de la UE.
Estos compromisos incluyen medidas concretas para abordar la resistencia a los antimicrobianos en todos los sectores mediante el enfoque de «Una sola salud», que reconoce que la salud humana, la sanidad animal y la salud ambiental están intrínsecamente vinculadas.
Además, en noviembre de 2024, en la Cuarta Conferencia Ministerial Mundial de Alto Nivel sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, celebrada en Arabia Saudí, se adoptaron los compromisos de Yeda para traducir algunos elementos de la declaración política de la Asamblea General de las Naciones Unidas en acciones concretas.
La UE también proporciona capacidad de desarrollo y promueve medidas para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos en los países de renta baja y media a través del Fondo Fiduciario Multipartito contra la Resistencia a los Antimicrobianos de las Naciones Unidas, que respalda la ejecución de los planes de acción nacionales contra la resistencia a los antimicrobianos en el marco de «Una sola salud».
La Comisión y otras instituciones europeas, como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), cooperan estrechamente con los gobiernos y las agencias de Estados Unidos, Canadá, Noruega y Reino Unido en el Grupo Operativo Transatlántico sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (TATFAR).
La Comisión también apoya a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en sus esfuerzos para evaluar las repercusiones económicas de la resistencia a los antimicrobianos a través del enfoque de «Una sola salud».
Esto incluye diferentes opciones estratégicas para abordar la resistencia a los antimicrobianos, así como para evaluar los costes de la resistencia a los antimicrobianos y el impacto de las políticas en el mercado laboral y la economía en general (informes de la OCDE de 2023 titulados Embracing a One Health Framework to Fight Antimicrobial Resistance y Fighting Antimicrobial Resistance in EU and EEA countries).
Además, durante los períodos 2007-2011 y 2017-2021, la UE defendió firmemente el uso responsable de los antimicrobianos y promovió medidas para reducir la resistencia a los antimicrobianos en la cadena alimentaria a través del Grupo de Acción del Codex sobre la Resistencia a los Antimicrobianos.
Estos esfuerzos dieron lugar a dos directrices y a un código de prácticas, actualmente disponibles en una publicación consolidada, que proporcionan orientaciones para ayudar a los gobiernos a diseñar y aplicar estrategias eficaces para gestionar la resistencia a los antimicrobianos transmitida por los alimentos.
Los ejemplos anteriores son meramente representativos y no constituyen una lista exhaustiva de las acciones en curso o previstas.





