La vacunación es una manera segura y rentable de proteger a personas de todas las edades de algunas enfermedades infecciosas. Cada año, la vacunación impide a millones de personas contraer el sarampión, la tosferina y el tétanos.
Diferentes aspectos en su vida pueden exponerle a un mayor riesgo de contraer y propagar infecciones, como su trabajo, si viaja al extranjero, si se queda embarazada o si tiene determinadas afecciones médicas.
Todos los países de la UE cuentan con un programa nacional de inmunización y un calendario de vacunación que describen las vacunas recomendadas para cada edad. Las diferencias entre países se ven influidas por factores como la carga de morbilidad, las estructuras y los recursos del sistema sanitario, los factores políticos y culturales, así como la resiliencia del programa de vacunación.
Entre los momentos clave para la vacunación figuran los siguientes:
- Embarazo
- Infancia
- Años de adolescencia y juventud
- Viajes
- Edad avanzada
A pesar de que los beneficios de las vacunas están bien documentados, en Europa hay demasiadas personas que no están inmunizadas y son vulnerables a enfermedades potencialmente mortales. Para evitar graves consecuencias, es esencial garantizar que todas las comunidades, además de estar preparadas, estén también bien informadas.
Tan importante como ofrecer un acceso equitativo a las vacunas disponibles para proteger a los niños, es desmontar los mitos, promover una ciencia basada en la razón y velar por que todas las personas comprendan la importancia de las vacunas en cada etapa de la vida.
Aumentar los índices de vacunación infantil en la UE
De acuerdo con las Conclusiones del Consejo sobre la inmunización infantil de 2011, en las que se indicó la necesidad de aumentar la vacunación infantil en la UE, la Comisión, junto con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), proporciona ayuda a los países de la UE mediante:
- asesoramiento sobre las mejores prácticas durante brotes de enfermedades que pueden evitarse con la vacunación;
- financiación de proyectos de inmunización gracias al Programa UEproSalud;
- mejora del seguimiento de la cobertura de vacunación;
- estímulos a asociaciones europeas de profesionales de la salud para recomendar a los padres la vacunación de sus hijos;
- información objetiva y contrastada para los profesionales de la salud, por ejemplo, los informes públicos europeos de evaluación.
Los cambios demográficos han impulsado una investigación renovada sobre formas más eficaces y sostenibles de invertir en salud y envejecimiento saludable. En este contexto, los programas de vacunación de adultos son fundamentales en la consecución de los objetivos para eliminar la enfermedad, así como para reducir la carga que supone la enfermedad en los últimos años de vida. Por ejemplo, el Plan para unos Corazones Sanos, presentado por la Comisión Europea en diciembre de 2025, incluye una propuesta de Recomendación del Consejo sobre la vacunación contra las infecciones respiratorias como medida preventiva de las enfermedades cardiovasculares.





