Skip to main content
Public Health

¿Son seguras las luces LED para la salud humana?

Este resumen del dictamen científico sobre "Los riesgos potenciales para la salud humana de los diodos emisores de luz (LED)" del Comité Científico de Riesgos Sanitarios, Ambientales y Emergentes (CRSAE) cubre algunos puntos esenciales del dictamen y profundiza más que la ficha informativa de una página sobre el mismo tema, también disponible en este sitio web. En el dictamen científico se incluyen asimismo una síntesis y un resumen más breve pero más técnico. También se encuentra en el dictamen información sobre los datos, la metodología y la base científica de los LED y de los efectos de las radiaciones en los ojos y la piel, pero no se abordan aquí.

Navegación

3. RIESGOS PARA LA SALUD

3.1. ¿Corre el público en general algún riesgo derivado de la exposición a las pantallas LED de televisores, ordenadores portátiles, teléfonos, tabletas y juguetes?

Los estudios muestran que la radiancia de las pantallas es inferior al 10% del valor límite de seguridad establecido para proteger la retina de lesiones fotoquímicas, por lo que la respuesta breve es no. El público en general no corre el riesgo de padecer lesiones oculares derivadas de la exposición a la radiación óptica de pantallas LED en las condiciones normales de utilización. La respuesta larga, sin embargo, es que la evaluación del riesgo no es tan simple como pudiera parecer debido a las muchas variables que deben tenerse en cuenta. El tipo de luz LED utilizada en pantallas, juguetes y el alumbrado de vehículos contiene luz azul, y para evaluar el riesgo de lesiones provocadas por la luz azul en la retina es preciso considerar la radiancia integrada de la imagen retiniana procedente de la fuente luminosa (la luz reflejada de la fuente luminosa en el propio ojo), o el flujo de energía radiante por unidad de superficie y por unidad de ángulo sólido. Pero este dato varía en función de si se mira a la luz momentáneamente, directamente durante un tiempo breve, o durante un tiempo prolongado, en el que la imagen retiniana se extiende sobre una superficie cada vez mayor de la retina porque el ojo no permanece inmóvil, sino que está en constante movimiento. Por consiguiente, mirar a la luz durante más tiempo no tiene por qué entrañar un mayor riesgo, porque el ojo normalmente se mueve y parpadea, reduciendo así la energía radiante que llega a cada parte de la retina.

El componente de luz azul de la emisión óptica de las lámparas LED es similar al de una lámpara incandescente, mientras que la emisión de infrarrojos es muy reducida o inexistente. Este aspecto podría influir en los bioprocesos normales en los seres humanos y aún se está investigando.

3.2. ¿Suscita especial preocupación el uso de la iluminación LED en el alumbrado público y los vehículos?

Muchas farolas y otras fuentes de alumbrado urbano utilizan ahora iluminación LED, principalmente por su eficiencia energética. Sin embargo, una iluminación LED de mala calidad puede resultar incómoda o provocar efectos de deslumbramientos o dispersión. El brillo de la iluminación debe adaptarse al uso previsto; no es necesario que las farolas LED reproduzcan la luz diurna, sino que deben proporcionar una iluminación suave que aporte seguridad. De igual modo, es posible que las autopistas requieran una iluminación más brillante que las zonas residenciales. El componente azul de una fuente de radiación óptica como las lámparas LED se mide a menudo por su temperatura de color correlacionada (TCC). Cuanto mayor sea la TCC, más rica será en luz azul y más fuerte y brillante parecerá. No obstante, este enfoque puede proporcionar resultados engañosos en determinadas fuentes de LED.

Una buena práctica en materia de iluminación consiste en matizar o desviar una elevada luminosidad LED para evitar el deslumbramiento al mirar directamente. Algunas farolas LED llevan elementos LED que pueden ser vistos por los usuarios de la carretera y que entran en su campo de visión normal, por ejemplo cuando miran hacia delante. Esto puede hacer que dichos usuarios desvíen instintivamente la mirada de la fuente de luz si esta es demasiado brillante o que tengan dificultades para ver la zona próxima a la fuente de luz.

Las luces LED de los vehículos, especialmente los faros delanteros y las luces de cruce diurnas, pueden ser una fuente de deslumbramiento. También pueden producir más deslumbramiento cuando haya niebla. El deslumbramiento se produce cuando la luz se dispersa en el ojo y es más frecuente cuando las fuentes luminosas emiten niveles elevados de luz azul. El deslumbramiento puede dificultar ver las cosas que están cerca de la fuente luminosa, sobre todo a las personas de edad avanzada. Cuando el deslumbramiento es tan fuerte que impide ver, a veces se denomina deslumbramiento incapacitante.

3.3. ¿Corren un mayor riesgo los grupos vulnerables, como los niños y las personas de edad avanzada?

Los niños tienen una mayor sensibilidad a la luz azul y, aunque las emisiones puedan no ser perjudiciales, los LED que emiten luz azul pueden deslumbrar mucho a los más pequeños. Algunos espectros luminosos emitidos por los LED pueden provocar lesiones en la retina a causa de la luz, algo que preocupa especialmente en los niños menores de tres años de edad. Existe, sin embargo, una norma europea para los juguetes eléctricos que limita la emisión de radiación óptica procedente de juguetes.

Los adolescentes están expuestos a fuentes de luz LED durante largos períodos de tiempo, al utilizar sus teléfonos, tabletas y ordenadores, y también pueden estar expuestos a nuevas fuentes de luz LED, como los cascos de realidad virtual, en los que la pantalla está muy cerca de los ojos. No obstante, la luminancia de la fuente luminosa en los cascos de realidad virtual es muy baja, al igual que la posibilidad de que se superen los límites de exposición. Los fabricantes indican la duración máxima de la utilización recomendada para este tipo de cascos. Aunque los datos científicos no indiquen ningún aumento del riesgo para los ojos, puede haber otros efectos, como la alteración de las pautas de sueño y vigilia, lo que podría ser especialmente importante para este grupo de edad.

Las fuentes de luz azul pueden convertirse en problemáticas con la edad. Algunas luces LED que centellean pueden dar lugar a imágenes fantasma al girar la cabeza o mover los ojos rápidamente. Estos efectos pueden ser un factor de distracción, y, en algunos casos, las personas de más edad pueden percibir que las luces se difuminan, lo que puede dar problemas, por ejemplo, cuando estas luces se utilizan en las pantallas de información situadas en la parte delantera de los autobuses. Las personas mayores tienden a experimentar deslumbramientos más a menudo, mientras que el fenómeno del parpadeo es más común entre los jóvenes.

3.4. ¿Altera la exposición a la luz LED por la noche los patrones naturales de sueño?

Cualquier tipo de luz afecta al ritmo circadiano, que es el ciclo de 24 horas que alterna entre periodos de alerta y somnolencia y que también se conoce como el ciclo de sueño y vigilia. La mayoría de las personas habitualmente atenúan o apagan las luces para dormir; la oscuridad indica al cerebro y al organismo que es hora de descansar.

El uso generalizado de LED es relativamente reciente. Por lo tanto, solo un pequeño número de estudios han examinado los efectos de los LED en los ritmos circadianos con respecto a las fuentes luminosas tradicionales. Es importante señalar que los LED no constituyen una categoría homogénea; su influencia sobre el ritmo circadiano depende de sus propiedades específicas.

Hay indicios de que el uso habitual de LED o pantallas iluminadas por LED por la noche puede afectar al ritmo circadiano que influye en la calidad del sueño. Sin embargo, aún no está del todo clara la influencia de las diferentes longitudes de onda de luz sobre el ritmo circadiano. Además, la actividad realizada en los teléfonos móviles, las tabletas y los ordenadores también influye: ver una película de acción o leer una novela policíaca, por ejemplo, pueden obstaculizar la capacidad de la persona de conciliar el sueño.

3.5. ¿Afecta la radiación óptica procedente de los LED a la piel?

Algunos LED emiten una banda de luz estrecha pero concentrada en la gama ultravioleta (los LED UV). Aunque los LED UV no se utilicen de manera generalizada por su potencia de radiación, la industria de los productos cosméticos está utilizándolos por sus propiedades ultravioleta, tanto para uso doméstico como en salones de manicura, que emplean cada vez más lámparas LED UV en lugar de lámparas de descarga para poner uñas de gel debido a su eficacia. Ningún tipo de lámpara de uñas parece aumentar de forma significativa el riesgo de cáncer cutáneo no melanocítico. Sin embargo, no se dispone de datos suficientes sobre la posibilidad de envejecimiento prematuro de la piel ni sobre el riesgo para los ojos de los trabajadores. Este tema se examina en el dictamen de 2012 sobre los efectos de la luz artificial en la salud, elaborado por el Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI).